Muchos factores pueden afectar si un paciente vive o muere. La calidad de los medicamentos que toman, por ejemplo, el control riguroso de sus síntomas o, lo que es más sorprendente, el sexo del médico que los atiende.
En datos de diferentes países, los pacientes atendidos por doctoras parecen tener mejores resultados que los pacientes atendidos por hombres. Sin embargo, el motivo sigue siendo un misterio.


















