El desarrollo de hilo vegetal elaborado a partir de fibra de plátano comenzó en 2018, inspirado por la necesidad de crear una peluca asequible para una amiga con cáncer. Las primeras plantas utilizadas fueron el sisal y la espadaña, con las que no se obtuvieron resultados satisfactorios. Frustrada, la peluquera dejó de investigar. Marilja volvió al examen en 2021, tras recuperarse de un problema cardíaco, retomó sus estudios.

















